BOLIVIA: La mayoría de los afectados de abuso sexual son estudiantes
Lunes, 17 de Mayo de 2010
El 80% de los casos que llegan a la Unidad de Víctimas Especiales (UVE) son de menores de edad, es decir, estudiantes y de igual forma son agredidos sexualmente mujeres y hombres y, en su mayoría, estos actos son cometidos por personas del entorno familiar.
“Sucede en menores de edad porque son indefensos y generalmente las víctimas son estudiantes. No podemos satanizar y decir que los hechos ocurren dentro de los establecimientos educativos. Aunque hay casos aislados, la mayor parte se registra en la casa, micros, paseos y mercados, y el agresor sexual es el abuelo, el tío, el cuñado, el hermano, el amigo de la familia o el vecino”, afirmó Francisca Rivero, coordinadora de la UVE.
La directora del establecimiento Aurelio Ribera Méndez, Betty Bejarano Cabrera, asegura que si bien no conoce a fondo el comportamiento de los chicos, puesto que es también nueva en ese colegio, tiene experiencia de 25 años como directora. Asegura que más que los niveles de violencia, le preocupan las estudiantes que son abusadas sexualmente. Ella en su anterior colegio derivó dos casos a la Defensoría para que los agresores sean procesados.
Considera que muchas chicas o chicos no hablan por temor o porque son amenazados, por eso cree que los profesores deben ayudar a detectar.
El acoso sexual, figura que tiene fines libidinosos y que no está tipificada como un delito, casi siempre existe cuando hay una dependencia de poder entre el acosador y su víctima y se puede dar, por ejemplo en el ámbito escolar, cuando un profesor a cambio de notas comienza a presionar al estudiante para que acceda a un tipo de situación que no conlleva a una relación maestro-estudiante.
En el municipio de Yapacaní, un profesor supuestamente abusó sexualmente de una estudiante y el hecho fue denunciado por los padres de familia. La violación es una de las primeras causas de denuncia en esa localidad.
Entre enero y abril al menos se han reportado 12 casos.
Sofía Corso Coronado, una de las responsables de la Defensoría de esa comuna, indicó que si bien hace poco que está en dicha repartición, los casos más comunes que se registran son los de violación, seguidos de los de asistencia familiar.
Las causas de este tipo de delitos no sólo son de carácter delictivo, sino también de orden social, cultural, educativo, psicológico y psiquiátrico.
Algunas fiscales coinciden en que los casos atendidos muestran que las personas que cometen violaciones tienen problemas psicológicos, pero también reflejan fallas reiterativas en los hogares, como el descuido, la existencia de madres que se sienten mujeres antes que progenitoras, el hacinamiento, la ausencia de los padres, las relaciones sexuales a temprana edad y la influencia de los medios. Los daños son a corto y a largo plazo, pues las niñas que han sido víctimas de abusos sexuales tienden a presentar reacciones ansiosas y depresivas; los niños, fracaso escolar, dificultades de socialización y comportamientos sexuales agresivos.
El abuso sexual presenta especial gravedad en la adolescencia, porque existe un riesgo de embarazo y la adolescente toma conciencia del alcance de la relación incestuosa (en el caso de sufrir abuso por parte del padre). Por ello pueden surgir huidas de casa, consumo abusivo de alcohol, promiscuidad sexual e intentos de suicidio. A largo plazo, se presentan disfunciones sexuales, depresión, estrés postraumático y un control inadecuado de la ira.
Las cifras
3 de diez escolares a escala nacional, afirman acosar (no sexualmente) a sus compañeros o compañeras.
5 de diez estudiantes dicen que han presenciado situaciones de intimidación general casi todos los días.
5 de cada diez alumnos, de establecimientos públicos y privados presencian situaciones de acoso general.
Detalle
- Uso del castigo. Siete de cada diez padres de familia consultados para la investigación afirman que autorizan el uso del castigo de parte de los profesores hacia sus vástagos.
- Necesidad de apoyo. Los establecimientos consultados coincidieron en la necesidad de contar con una psicóloga en cada unidad educativa, dada las situaciones de violencia de todo tipo que se están registrando.
- Artículo 109 del Código. Establece que el niño, niña o adolescente es víctima de maltrato cuando: se le cause daño físico, psíquico, mental o moral, así sea a título de medidas disciplinarías o educativas; la disciplina escolar no respete su dignidad ni su integridad; no se le provea alimentos, vestido, vivienda, educación o cuidado de su salud, teniendo los medios económicos; se lo emplee en trabajos prohibidos o contrarios a su dignidad o que pongan en peligro su vida o salud; el desempeño de trabajo en régimen familiar no cumpla con las condiciones establecidas en el Código; se lo utilice como objeto de presión, chantaje, en los conflictos familiares y por causas políticas.
El cambio está en la crianza
Rossy Valencia / Defensoría de la Niñez
El problema de conducta en el adolescente puede estar ligado al consumo de alcohol y droga. También tienen que ver con problemas de rebeldía, pues transgreden normas y reglas. A diferencia de los adolescentes con problemas de conducta, los chicos en conflicto con la ley, ya han sido procesados por un fiscal y sentenciados por un Juez de la Niñez, son transgresores.
El maltrato psicológico es el que deja marca y atenta contra la autoestima y el que menos se muestra, pero el que más daño hace.
En los últimos hechos de violencia, como el de la maestra que jaló la oreja a un niño, el hecho tiene que ver con que muchos padres, hasta hace un par de años, le decían a los profesores: se lo dejo ‘nalgas y todo’. Ahora son casos aislados, aunque hay algunos profesores antiguos que aplican la técnica más fácil, la del castigo físico para disciplinar y lograr rendimiento, sin embargo, las expectativas de los profesores hacia sus alumnos siempre deben ser positivas: no te sacaste buena nota ahora, pero creo en vos y sé que podés hacerlo, pero lo que hay es sanción y castigo.
Con esa modalidad están formando jóvenes agresivos e intolerantes y que están repitiendo conductas de sus padres. Entonces, la posibilidad de un cambio de una cultura está en la crianza de los hijos.
Otro aspecto es que muchas veces para los padres es fácil decir pago el colegio y ellos tienen que educarlo. Los alumnos tienen su personalidad, pero el cincuenta por ciento tiene que ver con la formación del medio y si los progenitores no enseñan las normas de respeto, no saben poner límites y no inculcan valores, y en el caso del enfrentamiento entre los estudiantes de dos colegios particulares, le brindamos una charla en las que les dejamos claro que ellos tienen derechos, pero también responsabilidades, y que a su corta edad pueden ir a un hogar para chicos infractores o, si tienen 16 años, al penal de Palmasola.
Pagina : www.eldeber.com.bo/vernotasantacruz.php?id=100516211653
Fuente : El Deber - Bolivia
Temas : Violencia Sexual